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Cálculo de indemnización por despido: cómo saber cuánto te corresponde

El cálculo de la indemnización por despido es una de las principales preocupaciones de cualquier trabajador cuando finaliza su relación laboral. No se trata solo de una cuestión económica, sino también de comprobar si la empresa ha actuado conforme a la ley o si, por el contrario, existen motivos para reclamar.

Conocer cómo se calcula la indemnización, qué factores influyen y qué errores son más habituales te permitirá defender mejor tus derechos y evitar aceptar cantidades inferiores a las que legalmente te corresponden. En este artículo te explicamos, de forma clara y práctica, cómo funciona el cálculo de la indemnización por despido en España y qué ocurre en situaciones especiales como el despido estando de baja médica.

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Qué es la indemnización por despido y cuándo se tiene derecho a ella

La indemnización por despido es la cantidad económica que la empresa debe abonar al trabajador cuando extingue el contrato en determinados supuestos. No todos los despidos generan derecho a indemnización, y este es uno de los puntos que más confusión genera.

De forma general:

  • El despido objetivo conlleva indemnización.

  • El despido improcedente conlleva una indemnización mayor.

  • El despido disciplinario solo genera indemnización si se declara improcedente.

Por tanto, antes de hablar de cifras, es esencial identificar el tipo de despido y comprobar si la causa alegada por la empresa es real y está bien acreditada.

Qué datos necesitas para el cálculo de la indemnización por despido

Para realizar correctamente el cálculo de la indemnización por despido es imprescindible contar con una serie de datos básicos. Sin ellos, cualquier cifra será solo orientativa.

Los elementos clave son:

  • Tipo de despido reconocido o declarado.

  • Antigüedad real en la empresa (no solo la que figure en el contrato).

  • Salario bruto diario, incluyendo pagas extraordinarias.

  • Fecha exacta de inicio y fin del contrato.

  • Existencia de salarios variables, comisiones o pluses.

Un error en cualquiera de estos puntos puede suponer una diferencia económica importante, especialmente en relaciones laborales largas.

Cálculo de indemnización por despido objetivo

El despido objetivo se produce, en teoría, por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, o por ineptitud sobrevenida del trabajador.

En estos casos, la indemnización legal es de:

  • 20 días de salario por año trabajado

  • Con un máximo de 12 mensualidades

Ejemplo práctico:
Un trabajador con 10 años de antigüedad y un salario diario de 55 €:

  • 20 × 10 = 200 días

  • 200 × 55 € = 11.000 €

Eso sí, muchos despidos objetivos acaban siendo declarados improcedentes por no estar bien justificados, lo que incrementa notablemente la indemnización.

Cálculo de indemnización por despido improcedente

El cálculo de la indemnización por despido improcedente es el más habitual y el que más interés genera. Un despido es improcedente cuando la empresa no puede demostrar la causa alegada o no cumple los requisitos legales.

La indemnización es de:

  • 33 días de salario por año trabajado

  • Con un máximo de 24 mensualidades

Para contratos anteriores al 12 de febrero de 2012, parte del tiempo trabajado puede calcularse a 45 días por año, lo que hace que el cálculo sea mixto y algo más complejo.

Ejemplo sencillo:
Antigüedad: 6 años
Salario diario: 65 €

  • 33 × 6 = 198 días

  • 198 × 65 € = 12.870 €

Este importe puede variar si existen errores en la antigüedad reconocida o en el salario utilizado como base de cálculo.

Calcula tu indemnización por despido: errores más frecuentes

Muchos trabajadores intentan calcular su indemnización por despido por su cuenta y acaban aceptando menos dinero del que les corresponde. Algunos errores son especialmente comunes.

Entre los fallos más habituales destacan:

  • No prorratear correctamente las pagas extraordinarias.

  • Utilizar el salario neto en lugar del salario bruto.

  • Aceptar una antigüedad inferior a la real.

  • No revisar si el despido podría ser improcedente.

  • Firmar el finiquito sin añadir la coletilla de “no conforme”.

Por este motivo, incluso cuando la empresa parece haber hecho bien los números, es aconsejable revisar el cálculo con un profesional especializado.

¿Qué pasa si te despiden estando de baja médica?

Una de las dudas más frecuentes es qué ocurre con la indemnización cuando el trabajador está de baja médica en el momento del despido.

La ley establece que estar de baja no impide el despido, pero sí condiciona su legalidad. Si el despido está motivado por la situación médica del trabajador, puede ser declarado nulo, con readmisión obligatoria y pago de salarios de tramitación.

Si el despido es improcedente:

  • La indemnización se calcula exactamente igual.

  • La baja médica no reduce ni modifica la cuantía.

Además, aunque el contrato se extinga, el trabajador continúa percibiendo la prestación por incapacidad temporal hasta el alta médica. Este aspecto es clave y suele generar confusión.

En estos supuestos, el análisis del caso concreto es fundamental, ya que muchas empresas camuflan despidos relacionados con la baja bajo otras causas aparentes.

Diferencia entre indemnización y finiquito

Otro error común es confundir la indemnización por despido con el finiquito. Son conceptos distintos y compatibles entre sí.

El finiquito incluye:

  • Salarios pendientes.

  • Vacaciones no disfrutadas.

  • Pagas extra devengadas.

La indemnización, en cambio, compensa la extinción del contrato y depende del tipo de despido. Aunque no haya indemnización, siempre debe existir finiquito.

¿Cuándo conviene reclamar la indemnización por despido?

Reclamar suele ser recomendable cuando:

  • El despido se ha producido de forma precipitada.

  • La empresa presiona para firmar documentos.

  • La indemnización parece baja.

  • El despido se produce durante una baja médica.

  • No se han respetado los plazos o la forma legal.

Contar con el asesoramiento de un abogado laboralista permite valorar si el despido es ajustado a derecho y calcular con precisión la indemnización real, evitando pérdidas económicas importantes.




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